EL PACTO DE DIOS

EL PACTO DE DIOS: "El Señor te pastoreará siempre, en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos, y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca se agotan. Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas, los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de muros caídos, restaurador de casas en ruinas" Isaías 58.11-12

miércoles, 8 de enero de 2014

Alboradas de bendición: Como oro refinado


Josué 23:11  Guardad,  pues,  con diligencia vuestras almas,  para que améis a Jehová vuestro Dios.

Apocalipsis 3:18  Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. 


No se puede utilizar el oro como dinero [medio de cambio] mientras esté mezclado con el cuarzo y la roca dentro de los cuales está enterrado.

Así también tu alma no le sirve a Dios hasta que sea arrancada del pecado, la mundanalidad y el egoísmo donde se encuentra enterrada. Por medio del poder regenerador del Espíritu Santo debes ser separado para Cristo, estampado con su imagen y sello, y convertido en una moneda divina que llevará su imagen entre los hombres.

Se puede decir que el cristiano es el medio circulatorio de Cristo, la moneda del reino por medio de la cual se efectúan las grandes transacciones de misericordia y gracia con un mundo perdido.

Así como el dinero representa el oro, el cristiano representa a Cristo, representa su buena y aceptable voluntad.

A. J. Gordon



A. J. Gordon (1836-1895). Fue predicador, escritor y compositor. Pastor de Claredon Street Baptist Church en Boston durante más de 25 años. 

Bajo el liderazgo de Gordon esta iglesia fue descrita como "una de las más espirituales y agresivas de los Estados Unidos". Se convirtió en un orador favorito en las convenciones de Dwight L.Moody en Northfield, y era un cercano amigo de otros cristianos famosos como A.B. Simpson, A.T. Pierson y R.A. Torrey.

Fue un escritor muy prolífico, pero es más recordado por su libro "The ministry of healing", que ha sido un libro muy querido sobre el tema desde hace más de un siglo.

Recuerda que el oro es más valioso cuando es metido en el horno así saldrán la escoria e impurezas impregnadas en el. 

De igual manera como el oro, es necesario que nuestras vidas pasen por el horno de la prueba, a fin de que todo lo impuro que se ha adherido en nuestras almas a largo de la vida sea quitado. 

Es necesario que todo aquello que entorpece el obrar de Dios en nuestras vidas deba de ser erradicado: orgullo, soberbia, mal carácter, codicia, amargura, falta de perdón, entre otros.

El fuego de la aflicción te perfeccionará y la gloria de Dios podrá ser evidente en tu vida. Ánimo Dios quiere hacer en tu vida una obra maravillosa.

Ps. Félix Jara

lunes, 6 de enero de 2014

Alboradas de Bendición: En un callejón sin salida



Éxodo 14:13  Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que el Señor hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. 

Dios a menudo suele colocar a sus hijos en situaciones de gran dificultad llevándolos, a veces a un CALLEJÓN SIN SALIDA; urdiendo una situación que ningún juicio humano habría permitido jamás, si hubiera sido consultado de antemano.

La misma nube los conduce allí. Esta puede ser tu suerte en esta misma hora. Te parece sumamente desconcertante y serio, pero es para tu bien. El resultado justificará plenamente a Áquel que te ha traído aquí. Es un pedestal para lucir su todopoderosa gracia y poder. 

No solamente te libertará, al mismo tiempo te proporcionará una lección que jamás olvidarás, y a la cual recurrirás en salmo y canción en los días venideros. Jamás podrás agradecerle lo suficiente a Dios por haber obrado como Él obró.



El autor de esta meditación fue Frederick Brotherton Meyer (Abril 1847-Marzo 1929). Pastor bautista y evangelista en Inglaterra involucrado en el ministerio y la obra misionera al interior de la ciudad. Autor de numerosos libros y artículos, muchos de los cuales permanecen en impresión hoy en día, fue descrito en un obituario como El Arzobispo de las Iglesias Libres.

domingo, 5 de enero de 2014

Influenciamos o nos dejamos influenciar: ¿Cuál es tu realidad?

Cuando cursaba estudios en el Seminario Bíblico, llevando el curso de Historia de las Misiones, recuerdo nos dieron la tarea de leer las vidas de hombres y mujeres que habían dedicado por completo sus vidas a las misiones. Uno de ellos fue Adoniram Judson (1788-1850) hombre dotado de una mente brillante quien un niño hijo precoz. A los 3 años había aprendido a leer, cuando llegó a los 12 años de edad podía traducir al griego, por si fuera poco fue aceptado en la Universidad Brown cuando sólo tenía 16.

Su madre le enseño a leer un capítulo entero de la Biblia cada día, antes de que él cumpliese los cuatro años de edad. Su padre, pastor muy instruido, le inculcó el deseo ardiente de tratar de alcanzar siempre la perfección en todo lo que hiciera, llegando a superar a cualquiera de sus compañeros de clase. Esa norma llegó a ser parte de su vida.

Mientras cursaba estudios en dicha Universidad se hizo muy amigo de Jacob Eames, un confeso ateo que cuestionaba las enseñanzas y los milagros en la Biblia. En el año 1807 Judson se graduó como el mejor alumno de su clase teniendo la oportunidad de pronunciar el discurso de despedida de su promoción, estaba tan inlfuenciado por Eames que en ese discurso negó su fe en Cristo. Esto originó mucho dolor en su padre, y en su madre lágrimas y amonestaciones que lo acompañaron siempre, después que abandonó el hogar paterno.

Mucho después, de haber logrado prestigio y haber "ganado el mundo", en uno de sus viajes se alojó en un hotel de una villa. Todo la noche fue perturbado por el gemido de un hombre en el cuarto de al lado. A la mañana siguiente, se acercó al hotelero a preguntar por el enfermo que no lo había dejado dormir toda la noche, cual no sería su sorpresa al enterarse que ese hombre había muerto en la madrugada, y que su nombre era Jacob Eames.

Su vida sufrió un cambio drástico desde ese instante. La asombrosa coincidencia (para nosotros "Diosicendia") de estar cerca de su amigo en el punto de su muerte dejó a Adoniram pasmado. Tuvo que examinar su vida y procurar el perdón de Dios por haber negado su fe tanto tiempo.

Desde ese momento empezó a vivir para el Señor dedicándose solemnemente a Él y a la predicación de la Palabra. Casado ya con Anne Hasseltine, quien compartía con él la carga misionera, guiados por el Señor se embarcaron con rumbo a la India en el año 1812 para hacer misiones. De ahí pasaron al país budista de Birmania, nación que se había declarado impermeable a la evangelización cristiana.

Al final de su vida, Judson pudo mirar atrás al ministerio que Dios le había permitido desarrollar habiendo sembrado muchas iglesias e influenciando a miles de personas para que conocer el evangelio de la buenas nuevas en Jesucristo. En el año de su muerte habían en Birmania 63 iglesias y más de 7,000 bautizados los cuales eran dirigidos por un número total de 163 misioneros, pastores y auxiliares.

Hay muchas enseñanzas que podemos sacar de la vida de Judson, pero nos quedamos con dos.

La primera es que no permitas que el sistema, las amistades y las circunstancias influencien en tu vida la cual Dios ha apartado para grandes cosas relacionadas a Su Reino, pues Él te ha llamado a un propósito especial. Sé como el joven Daniel de la Biblia que no se dejó contaminar por el Sistema.


En el libro de Jeremías, Dios mismo le dice al profeta que no se convierta a los demás, sino que sean ellos los llamados a convertirse a él. Es decir, que no se vuelva como ellos ni que asuma sus malas costumbres las cuales son contrarias a Su voluntad y enseñanzas.

Jeremías 15:19-20 Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos. Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová. 

La segunda enseñanza que se destaca en la vida de este hombre, es que cuando eligas a un hombre por esposo o a una mujer por esposa, debe de ser alguien que comparta tu fe cristiana, un siervo o sierva que ame al Señor y que sea obediente a Su Palabra . Estoy plenamente seguro que esa persona será de mucha bendición para ti y para tus hijos. Una persona que no busque ser feliz contigo sino que busque hacerte feliz. Un hombre o una mujer que ame primero a Dios, porque si ama primero a Dios, te respetará, amará y cuidará.  

Que no sea sólo un compañero (a) de vida, sino un Compañero (a) del Alma; alguien que agregue, y que no reste a tu vida, que multiplique, y que no divida tu vida.


En el libro de Amós, Dios le dice al profeta:

Amós 3:3  ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?

Bueno, ha quedado "mucha tinta en el tintero", en algún momento y si Dios lo permite, estaremos hablando más de la vida de este gran hombre: Adoniram Judson.

Ah, y no te olvides de contar esta hermosa historia a tu esposa e hijos, estarás Sembrando buena semilla en sus corazones, y a su tiempo recogerás buena cosecha.

Que el Dios de toda carne bendiga a ti y familia.

Ps. Félix Jara

jueves, 2 de enero de 2014

Celebrando el año nuevo de manera diferente

Las campanas del reloj dieron las 12 de la medianoche indicando que un año terminaba y un nuevo año veía la luz.

Mucha gente salíó a las calles con una maleta en el brazo (me imagino vacía, pues no puedo comprender como corrían sin esfuerzo alguno), otros se disponían a comer las tradicionales doce uvas, otros llevaban puesta ropa interior amarilla, otros ponían en su calzado un billete (disque para atraer prosperidad económica), otros comían lentejas (según la creencia para lo mismo), entre tantas otras prácticas relacionadas a conseguir un año nuevo de salud, dinero y amor, como dice la canción.

Pocos fueron aquellos que se apartaron, y buscaron un lugar para dar GRACIAS A DIOS, reconociendo que Él como AUTOR Y SUSTENTADOR DE LA VIDA, les había concedido un año más de vida con salud física, familia, y muchas otras bendiciones; todo esto como una señal de gratitud.

Sin embargo, nos cuentan que en una iglesia todos los años los creyentes se reúnen el 31 de diciembre, y celebran un Culto de Santa Cena, y entre otras cosas, elevan juntos la siguiente oración:

Padre, te damos este año que acaba de pasar. Te entregamos nuestros fracasos, pesares y desilusiones porque no podemos hacer nada más con ellos. Haznos ahora un pueblo nuevo, olvidando lo que queda atrás y prosiguiendo a lo que tenemos por delante.
Te entregamos todas nuestras esperanzas y sueños para el futuro. Purifícalos por tu Espíritu para que nuestras voluntades reflejen de verdad tu voluntad para nosotros.
Ahora que estamos en el umbral de otro año, aliéntanos con nuestros éxitos pasados, desafíanos por el poder de tu Palabra, y guíanos por la presencia de tu Santo Espíritu.

¿Y tú elevaste una oración a Aquel que te concedió un año más de vida? ¿O hiciste lo que comúnmente todos hacen?


Bueno, por eso es importante reconocer que estos primeros días de Enero son un tiempo de transición en el cual debemos de mirar para los dos lados, es decir mirar el futuro, pero también no dejar de mirar el pasado, como el cuadro de Tiziano denominado "Alegoria de la Prudencia".

Recordemos a Josué quien asumió el liderazgo de Israel en un momento difícil y de transición. Si analizamos observaremos que Dios antes de darle la responsabilidad de dirigir al pueblo y conquistar Canaán le dijo que tuviera en cuenta EL PASADO Y EL FUTURO:

APRENDIENDO DEL PASADO:

Josué 1:2  Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.

PROMESA PARA EL FUTURO:

Y luego le dio una promesa:

Josué 1:5  Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.
Josué 1:9  Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Por ello en este mes de transición, si es que aún no lo has hecho, deberías de elevar una oración al Dios de toda carne en gratitud por haberte permitido ver el umbral de un nuevo año, y con confianza en Él para mirar atrás y hacia adelante, para luego entrar osadamente y con fe a un nuevo año ¡para conquistar la Canaán que Dios te ha prometido!

Que en este nuevo año Dios derrame bendiciones a ti y tu familia. Y no olvides de enseñar a tus hijos a tener gratitud por la vida y por todo lo que Dios les da, así estarás dejando la mejor herencia espiritual para ellos. Recuerda que una de las cosas que más sorprende a Dios es la ingratitud del hombre ante las maravillas y bendiciones que Él le concede cada día.

Luc 17:15  Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, 
Luc 17:16  y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. 
Luc 17:17  Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? 
Luc 17:18  ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? 
Luc 17:19  Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado. 

Mira, sólo un hombre regresó a darle gracias al Señor por la sanidad que Él había dado, demostrando gratitud por el favor recibido. Así que no seas ingrato ni ingrata.

Que Dios bendiga a ti y familia en este Nuevo Año, y que tu comunión con Él sea cada día, cultiva la intimidad con Él! 

Ps. Félix y Eli Jara

miércoles, 1 de enero de 2014

La lectura de la Biblia: una decisión que transformará tu vida

Al inicio de cada año nuevo muchos de nosotros determinamos efectuar cambios radicales en nuestras vidas. Para ello hacemos sinceras resoluciones que implican cambios en nuestra conducta, costumbres y hábitos. Y esto es bueno, pues en definitiva es necesario corregir patrones de conducta en la vida a fin de buscar la perfección cada día, como dice la Palabra de Dios.

Una de ellas es leer la Biblia por todo el año. Para ello nos agenciamos de un buen programa de lectura, adquirimos una Biblia de varias versiones, un cuaderno de notas, y todo lo demás. Sin embargo, conforme van pasando los días nuestras intenciones se van diluyendo, pues la vorágine de lo urgente y nuestra propia indisciplina coadyuvan y logran impedir que aquel hermoso propósito se cumpla, como me ha sucedido muchas veces.

Ese es uno de los peligros: la vorágine de lo urgente (y no de lo importante) y nuestra propia indisciplina. Pero también existe otro peligro, y es el que llamamos el "error de perspectiva", el creer que con tan sólo leer la Biblia, ya estamos cumpliendo con el objetivo trazado.

Me explico, en medio de esta hermosa determinación, por el tiempo y la premura del día a día es posible que caigamos en el error en tratar a las Escrituras como si fueran "comida exprés" o "fast food", y la enguímos lo más rápido posible porque ya es tarde, y hay que hacer cosas durante el día. Y luego nos preguntamos por qué no aprendimos nada, y sobretodo por qué no crecemos espiritualmente, y peor aun por qué nuestra vida íntima con el Señor no es una realidad cada día.

La enseñanza es que no sólo debemos leer la Biblia para completar un programa anual, y así sentirmos satisfechos con nosotros mismos por haber cumplido, sino que es vital meditar en lo leído.


Alguien escribió por ahí lo siguiente: "Tal como con la comida física ¡el alimento espiritual debe masticarse!".

Recuerdo que en mis años de seminarista cuando estaba estudiando Teología para el ministerio pastoral en el Seminario Bíblico, uno de mi más recordados profesores, el Ps. Pedro Torres, nos decía que no solamente debíamos de leer la Biblia "sino teníamos que rumiar la Biblia".

Y es verdad, los que somos creyentes por años, quizá podamos caer en la tendencia a leer con rapidez los pasajes que ya hemos leído muchas veces (me ha sucedido muchas veces). Sin embargo, al hacerlo no aprovechamos lo que Dios desea mostrarnos en ese momento, y como consecuencia no aprendemos nada.

El rey David en uno de sus salmos escribe lo siguiente:

Sal 119:15 En tus mandamientos meditaré; consideraré tus caminos.
Sal 119:16 Me regocijaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras.

En esta porción se aprecia que es David quien frente a la Palabra de Dios dispone en su corazón cuatro cosas (hay una actitud volitiva por parte de él) : meditarla, considerar sus senderos, disfrutar de sus preceptos y no olvidarse de esa palabra.

En el hebreo, el término usado aquí para "meditar" se traduce como "comunión, reflexionar", y su raíz significa "contemplación". Así debe de enfocarse la Palabra de Dios, es tener comunión con la Palabra leída (intimar, relacionarse), es reflexionar lo leído y es dedicar tiempo para contemplarla.

Por eso, desde este espacio de la internet, recomendamos no acercarse a la Biblia como si fuéramos a un restaurant de "fast food". La única manera de obtener el máximo beneficio para nuestro bienestar espiritual , y para nuestra propia familia, es invertir tiempo meditando en la Palabra de Dios.

Recuerda que leer la Biblia sin reflexionar es como comer sin masticar, es necesario "rumiar la Biblia" durante todo el día.  Sólo así verás resultados en tu vida y serás bendición para tu hogar.

Permíteme darte unos consejos con respecto a este tema:
1.- Se parte de una iglesia en donde se anime a la congregación a leer la Biblia en base a un Programa bien estructurado. Nosotros asistimos a una iglesia en que se concede mucho énfasis al estudio bíblico, y estamos felices por ello. El año pasado estudiamos toda la Biblia en un año. En este año 2014 empezamos el estudio del Nuevo Testamento. Damos gracias a Dios por ello.
2.- Agenciate de una Biblia de Estudio, ayuda mucho para el análisis de la misma.
3.- Si puedes adquiere una Biblia con varias versiones. Te ayudará mucho en el estudio.
4.- Antes de abrir tu Biblia ora a Dios pidiéndole que hable personalmente a tu corazón con la lectura.
5.- Aplica la siguiente metodología: Observación, Interpretación y Aplicación.
Primero lee la porción biblica por los menos 2 veces, y observa como con lupa: las palabras que se repiten, el énfasis del autor, entre otros. Segundo, luego pregúntale al Señor que quiere decirte con la lectura, investiga. Tercero, APLICA a tu vida lo que has aprendido, pues sin aplicación no hay bendición.
6.- Cuando te acerques a la Palabra de Dios acércate a ella como si tuvieras una cita con Dios.

Es nuestro deseo que Dios te conceda el ánimo y las fuerzas para cumplir con ese preciosa meta que te has trazado en este año: LA LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS CADA DÍA.


Te recomendamos que involucres y les enseñes también a tus hijos, de tal modo que en tu hogar la Biblia sea el LIBRO DE LA VIDA para todos ellos.

Te deseamos un Feliz Año 2014 bendecido!

Ps. Félix y Eli Jara

martes, 31 de diciembre de 2013

SIEMPRE HABRÁ UNA NUEVA OPORTUNIDAD

Hace unos años tuve la oportunidad de leer esta hermosa historia. La volví a escuchar unos tres años atrás en un encuentro de varones el mismo que por cierto marcó un hito en mi vida. Hoy esta misma historia he vuelto a encontrarla en la internet -en Renuevo de Plenitud- y siento que no debo quedarme con ella. 
Así que la dejo en nuestro Blog para mis seres amados y todos los amigos que a diario ingresan a este pequeño espacio de la internet. Espero marque un huella indeleble en tu corazón. Ah, y como siempre decimos aquí, no te olvides de compartirlo con tu familia, esto es tu esposa y tus hijos. Recuerda que DIOS ES DIOS DE NUEVAS OPORTUNIDADES.   
Cuenta la historia que había un hombre muy rico que poseía muchos bienes, una gran estancia, mucho ganado, varios empleados, y un único hijo, su heredero. Lo que más le gustaba al hijo era hacer fiestas, estar con sus amigos y ser adulado por ellos. Su padre siempre le advertía que sus amigos solo estarían a su lado mientras él tuviese algo que ofrecerles; después, le abandonarían.
Un día, el viejo padre, ya avanzado en edad, dijo a sus empleados que le construyan un pequeño establo. Dentro de él, el propio padre preparó una horca y, junto a ella, una placa con algo escrito:
“PARA QUE NUNCA DESPRECIES LAS PALABRAS DE TU PADRE. ”
Más tarde, llamó a su hijo y lo llevó al establo y le dijo:
Hijo mío, yo ya estoy viejo y, cuando yo me vaya, tú te encargarás de todo lo que es mío… Y yo sé cual será tu futuro. 
Vas a dejar la estancia en manos de los empleados y vas a gastar todo el dinero con tus amigos.
Venderás todos los bienes para sustentarte y, cuando no tengas mas nada, tus amigos se apartarán de ti.
 Solo entonces te arrepentirás amargamente por no haberme escuchado. 
Fue por esto que construí esta horca. ¡Ella es para ti!
Quiero que me prometas que, si sucede lo que yo te dije, te ahorcarás en ella.
El joven se rió, pensó que era un absurdo, pero para no contradecir al padre, prometió, pensando que eso jamás podría suceder.
El tiempo pasó, el padre murió, y su hijo se encargó de todo, pero, así como su padre había previsto, el joven gastó todo, vendió los bienes, perdió sus amigos y hasta la propia dignidad.
Desesperado y afligido, comenzó a reflexionar sobre su vida y vio que había sido un tonto. Se acordó de las palabras de su padre y comenzó a decir:
Ah, padre mío… Si yo hubiese escuchado tus consejos… Pero ahora es demasiado tarde.
Apesadumbrado, el joven levantó la vista y vio el establo. Con pasos lentos, se dirigió hasta allá y entrando, vio la horca y la placa llenas de polvo, y entonces pensó:
Yo nunca seguí las palabras de mi padre, no pude alegrarle cuando estaba vivo, pero, al menos esta vez, haré su voluntad. Voy a cumplir mi promesa. No me queda nada mas…
Entonces, él subió los escalones y se colocó la cuerda en el cuello, y pensó:
Ah, si yo tuviese un nuevo chance…
Entonces, se tiró desde lo alto de los escalones y, por un instante, sintió que la cuerda apretaba su garganta… Era el fin.
Pero el brazo de la horca era hueco y se quebró fácilmente y el joven cayó al piso. Sobre él cayeron joyas, esmeraldas, perlas, rubíes, zafiros y brillantes, muchos brillantes… La horca estaba llena de piedras preciosas y una nota también cayó en medio de ellas. En ella estaba escrito:
Este es tu nuevo chance. ¡Te amo mucho! Con amor, tu viejo padre.
Dios es exactamente así con nosotros. Cuando nos arrepentimos, podemos ir hasta él.
El siempre nos da un nuevo chance.


Proverbios 28:13
   El que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.
2 Corintios 5:17
  De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
1 Crónicas 16:34
  Celebrad á Dios, porque es bueno; porque su misericordia es eterna.
Salmos 57:10
  Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, Y hasta las nubes tu verdad.
Esto lo envió Sue Ann Orozco Altamirano de Nicaragua  a Renuevo de Plenitud. De parte de Sembrando Vida en la Familia gracias Sue, eternamente agradecidos por hacernos recordar esta hermosa historia. 
Y para ti que nos estás visitando recuerda que DIOS ES DIOS DE NUEVAS OPORTUNIDADES.
Así que empieza este Nuevo Año con ánimo y fortaleza, recordando que hay mucho porque pelear, la batalla aun no ha terminado, recién empieza.
Una vez más, comparte esta historia con tu familia: esposa e hijos, así estarás cumpliendo con tu labor de sacerdote del hogar.
Feliz Año Nuevo 2014! No te olvides que para Dios no hay nada imposible!
Ps. Félix y Eli Jara

lunes, 9 de diciembre de 2013

Cuando el temor nos quiere dominar

Una joven mujer se encontraba esperando un autobús en un área en la que había mucha delincuencia, cuando un policía novato se le acercó, y le preguntó: "¿Quiere que espere con usted?".

"Eso no es necesario, no tengo miedo", ella le contestó. El policía sonriendo, le dijo: "Pues yo sí. ¿Le importaría esperar conmigo?.

Igual que ese policía, los cristianos debemos estar dispuestos a admitir que a veces tenemos miedo: a morir, a contraer cáncer, a perder la mente, a perder el trabajo, a no dar un buen examen, a no lograr ingresar a  la universidad, a que nuestros hijos se metan en problemas, a envejecer, entre otras fobias o miedos.

No nos gusta confesarlo, ni menos reconocerlo, por lo que podríamos ignorar, negar, o reprimir esos temores. Sin embargo, para vencer nuestros temores es necesario primero reconocerlos.

El salmista reconocía sus temores, el escribió:

Salmo 56:3  En el día que temo, Yo en ti confío. 
Salmo 56:4  En Dios alabaré su palabra; En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre? 

Esa confianza en el Señor se traduce en una seguridad que cada vez sea hace mayor: "No temeré" (v.4). Afirmación que se repite por segunda vez en el verso 11. Eso era mucho más que un monólogo. Era una decisión consciente, una resolución de confiar en Dios: "No temeré".

Así como lo escribió el salmista, a lo largo de nuestras vidas pueden parecer temores, pero también es cierto que podemos vencerlos. Admitir que tenemos miedo es admitir que somos humanos. Pero admitir que tenemos miedo, y luego confiar en el Señor, y seguir adelante elimina el temor al temor. A eso nos ha llamado el Señor.

Recuerda que no tenemos nada que temer, excepto al temor mismo. Además, si recuerdas Jesús ha prometido estar con nosotros todos los dias de nuestras vidas ¿Lo crees? No te olvides que Él pelea nuestras batallas, y hasta ahora en todas ha salido victorioso, a favor nuestro.

Tomado y adaptado de Nuestro Pan Diario.

Félix Jara

jueves, 31 de octubre de 2013

Cada día es una bendición


Cada día que tenemos a nuestros seres amados a nuestro lado, es una bendición.
Cada día que tenemos comida en nuestra mesa, es una bendición.
Cada día que tenemos trabajo, es una bendición.
Cada día que tenemos un techo donde vivir, es una bendición.
Cada día que tenemos una cama para dormir, es una bendición.
Cada día que tenemos agua para bañarnos, es una bendición.
Cada día que te traes ropa limpia, es una bendición.
Cada día que puedes ver lo que te rodea, es una bendición.
Cada día que oyes toda clase de sonidos, es una bendición.
Cada día que cuentas con brazos y piernas, es una bendición.
Cada día que tienes salud, es una bendición.
Cada día que tienes como cubrirte del frío, es una bendición.
Cada día que tienes como quitarte el calor, es una bendición.
Cada día que tienes agua para saciar tu sed, es una bendición.
Cada día que tienes quien se preocupe por ti, es una bendición.
Cada día que puedes compartir con tus amigos, es una bendición.

Unos tienen mas bendiciones que otros, los más afortunados debemos recordar a los menos afortunados, porque nunca sabemos cuando podríamos ser nosotros los menos afortunados.
Comparte de lo que tienes, y serás más rico, porque habrás aprendido a valorar más que eres un hombre o una mujer bendecida.
Por eso te invito a llenar tu corazón de gratitud a Dios por todo lo que nos ha dado.


Título original: Ilumina tu corazón
Tomado y arreglado de http//www.pensamientospositivos.biz

Félix Jara

jueves, 17 de octubre de 2013

NUNCA DEJES DE PELEAR



"Nunca dejes de pelear. La batalla apenas comienza" Terminator 3.

Hace unos días haciendo "zapping" mientras cenaba, me encontré con un canal que en ese momento estaba pasando una de las películas que llegó a ser un icono en su tiempo, me refiero a "Terminator 3: La rebelión de las máquinas". La película estaba ya por terminar, justamente llegué a la escena en que el joven y su chica llegan al hangar construido a muchos metros de profundidad para protección de la destrucción que se esperaba en la tierra.

En esos momentos ya no estaba con ellos el "robot protector" (Arnold Schwarzenegger), pues se había inmolado para cumplir con su misión que era proteger al joven, líder de la nueva nación que en el futuro.

El tema es que en medio del desconcierto de los jóvenes al verse entre computadoras, no sabiendo que hacer, y en cierto modo frustrados pues sentían que para nada había servido tanto esfuerzo y sacrificio, dado que al parecer ellos habían sido los únicos en la tierra que estaban a salvo de la destrucción que el mismo hombre había originado. Logran escuchar una voz por radio, de otro hangar en algún lugar de la tierra, que preguntaba si había alguien ahí, a fin de saber si otros más en la tierra estaban a salvo.

En medio de esa confusión, el joven le dice a la chica, a forma de pregunta: ¿No te acuerdas que él nos decía, nunca dejes de pelear, la batalla apenas comienza". En verdad, esta frase me impresionó de tal forma que me hizo pensar en que esto representa la vida del hombre.

Y ciertamente, la vida del hombre es una vida de batalla, tal vez para muchos sin periodos de descanso. Esto me hace recordar a Josué que estando al otro lado del Jordán, en las tierras ya conquistadas por Moisés en la margen oriental de la tierra prometida, Dios le dice: 

Jos 1:2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. 
Jos 1:3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.

Y claro la situación en cierto modo era cómoda para Josué y el pueblo, estaban en su zona de confort, entonces ¿para qué pelear por más tierras si en la que estamos es bastante cómoda, y además tenemos todo lo que necesitamos?. Sin embargo, Dios les había entregado más, pero el problema era que tenían que entender que había más camino que recorrer, más tierras que conquistar, pero tenían que levantarse y pelear para poseerlas, pues todo lugar que la planta de sus pies pisara sería suyo.

Para animar a Josué, que tal vez albergaba en su corazón cierto temor, Dios tres veces le dice a Josué que se esforzara y que sea valiente:

Jos 1:6 Esfuérzate y sé valiente;...."
Jos 1:7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente,... "
Jos 1:9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. 

Y por si fuera poco Dios mismo le asegura que Él estaría siempre con él. Creo que esto es lo que Dios le sigue diciendo a Su pueblo "Aún hay mucha tierra que conquistar", algo así como: "Nunca dejes de pelear. La batalla apenas comienza".

Así que no te vacaciones, recuerda que hay uno que nunca descansa ni se jubila, somos nosotros los que lo hacemos, con las consecuencias negativas que nos lleva a la tristeza y a la desesperación.

Afiánzate mas bien en la fe que te enseñamos, toma la espada y pelea. Una batalla ganada no significa haber ganado la guerra, aún hay más batallas que pelear, te esperarán muchas victorias que conseguir y muchos triunfos que celebrar. Además recuerda que no estás solo o sola, Dios ha prometido que estará contigo en dondequiera que vayas.

Josué 1:9 ¿No te lo he ordenado yo? ¡Sé fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el SEÑOR tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.

Ps. Félix Jara

viernes, 4 de octubre de 2013

Ser una pareja perfecta


La unión matrimonial no se mide por los años felices que los dos pasaron juntos, sino por la capacidad de mantenerse firmes en tiempos de tormentas, dolor y dificultades. 

Pero eso sólo se da cuando los dos tomados de la mano deciden luchar juntos por el hogar que Dios les ha dado. Sin embargo, cuando uno de ellos no tiene TEMOR DE DIOS y carece de SENTIDO DE TRASCENDENCIA, cualquier esfuerzo resultará inútil. 

Por eso, hombre o mujer, recuerda que AMAR ES UNA DECISIÓN y que DIOS NO PUEDE SER BURLADO, pues todo lo que el hombre sembrare eso también segará.

Gálatas 6:7  No os dejéis engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará.

Hazlo por los hijos que Dios te ha dado, y por tus generaciones futuras que serán bendecidas por las decisiones que tomes ahora.  

Que Dios bendiga a ti y tu familia y a tus generaciones.

Ps. Félix y Eli Jara